Compartirte

compartirte.jpg

Querida M, quisiera hablarte de un inconveniente que a veces se presenta cuando se vive solo. Al principio todo es muy padre, la independencia de acciones con respecto a la casa familiar es maravillosa; al fin puedes poner en práctica todas esas ideas que tenías y que no podías realizar.  

El sentimiento de disfrute de tu persona, tus pensamientos y tus posesiones es muy halagador, te hace sentir fuerte y segura; responsable de tus actos y de la forma en que de ahora en adelante te conducirás por la vida. Sin embargo, después de un tiempo empiezas a sentir la necesidad muy humana de “compartirte” con otra persona.

Deseas llegar a ese hogar y que la soledad o el televisor no sean los que te esperen, de no cenar sola, o simplemente de querer compartir tu día con otro.  El vivir sola se hace costumbre y quizá luego sea difícil emprender un camino compartido, pero si lo deseas lo puedes lograr, piensa que no por vivir sola quieres una vida de soledad. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: