Nina*

Primero de enero. Nina se sacude el aburrimiento averiguando sobre clases de natación.

–          ¿Está abierto el club? – pregunta al ver el desorden
–          Si. Están remodelando  -dice Fausto-. Pasa, te doy informes

Pero el diablo, ya se le había metido en el cuerpo. Por sorpresa la golpea, aturdida cae al piso. Ahí la desviste y la viola repetidamente entre insultos y azotes cada vez más fuertes. Nina, casi sin sentido no opone resistencia; entre llantos clama por su madre, está perdiendo la inocencia de su pubertad. 

Nina, gime sin poder moverse. Había que deshacerse de ella. Fausto toma la pala, cava un hoyo, hace mezcla y la arrastra al agujero. Con la pala golpea ferozmente su rostro para desfigurarlo, y de paso matarla.

Fausto y su padre cuidan del abandonado club. El padre había ido al pueblo a ver a la familia, pero regresa justo a tiempo para descubrir al hijo enterrando a Nina.

Sus padres, la reconocen por las pulseras y anillos de sus manos. Fausto, maldice a su padre y desde su celda suplica no más golpes; mientras los otros reos le cobran a Nina.

*Participante en el