Caricia culpable

Gio Barto

De espalda. Su figura se delinea curvilínea, sensual. Los  zapatos de tacón, muy alto y espigado dan a sus pantorrillas esa imagen de tronco entrelazado; los muslos macizos, ligeramente se marcan enfundados en unos pantalones “pescadores” de mezclilla.

Las nalgas se dibujan como aquel lugar en donde siempre has querido estar y es ahí, donde el tiempo se detiene… Un apretón en la mano me hizo volver a la fila del cine, sus dulces ojos me decían en silencio ¿Qué ves? ¿Qué te pasa? Acaricié su mejilla y le besé suavemente la mano…

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